Dermatosis Ampollosa

La dermatitis ampollosa se trata de erupciones ampollosas (generalmente ampollas intraepidérmicas). Se presenta por traumatismo o por causa congénita

Dermatosis Ampollosa

Dermatosis Ampollosa

La dermatitis ampollosa puede ser: Epidermólisis Simple o Pénfigo Hereditario, Epidermólisis Distrófica. Ambas son dermatosis que se observan en la infancia. Cuando el impétigo se presenta en recién nacidos se conoce también como pénfigo epidérmico de los recien nacidos o lactántes.

Es una erupción de ampollas claras, hemisféricas, del tamaño de una nuez, que se suceden en el tiempo y que se suelen localizar en zonas circunscritas. Es difícil que se localicen en el rostro o en las palmas de las manos o en las plantas de los pies, sin embargo se pueden dar manifestaciones en las mucosas. No son raras las pequeñas epidemias. La evolución de la ampolla es la rotura y la formación de una costra.

La infección debida al estreptococo y al estafilococo termina curándose sin dejar rastro, al cabo de dos o tres semanas.

Es un grupo de trastornos hereditarios en los que se desarrollan ampollas en la piel como respuesta a una lesión menor.

Estas enfermedades cutáneas se caracterizan por la formación de múltiples ampollas en la epidermis y las mucosas. Las formas clínicas más frecuentes son el pénfigo, el penfigoide y la dermatitis herpetiforme. A continuación se describen someramente estas tres dermopatías y su tratamiento.

En cualquier caso, es importante señalar que estos pacientes deben recibir tratamiento, siempre que ello sea posible, en consultorios o centros especializados y bajo la supervisión de un dermatólogo, debido a las peculiares características de los fármacos indicados, la duración del tratamiento y el riesgo de complicaciones y efectos secundarios graves, tanto en relación con la propia enfermedad como con el tratamiento farmacológico.